Cuando vean mi frente y piensen que es el ojo de la sabiduría que está apareciendo, o un acné que busca entrar en el libro el guinness por su tamaño, vuelvan a pensar… no es nada de eso.
Es un tremendo chichón que me hice anoche practicando golf en el driving, sería fácil echarle la culpa a Leo o a Poty, que se encontraban presentes cuando ocurrió, pero no lo voy a hacer. Simplemente, o mejor dicho complejamente, fue un golpe autoinfringido!
Si se preguntan si fué con el palo, se equivocan… fue con la pelotita… ¡INCREÍBLE! Venía tirando bien, mejorando en cada golpe (hace unos meses, casi un año, que empecé a pegarle), pero un mal golpe y una casualidad física generaron un golpe que me noqueó.
Secuencia del golpe: Miro el campo, miro la pelotita, acomodo el cuerpo, calculo el golpe, levanto el palo, baja en péndulo, le pego a la pelotita, la pelotita pega en un caño que divide las gateras, pega en mi frente y sale disparada 50 yardas!!!!!
Realmente inverosímil pero cierto, tengo testigos… Con mi frente llego a las 50 yardas.
Como corresponde a una persona responsable fuí al médico, me hice placas y aparentemente está todo en su lugar, salvo un tremendo huevo en mi frente que se pondrá negro con los días, nada de qué preocuparse.
El golf es un deporte de alto riesgo, si, y tengo pruebas… sino miren, esta fue tomada por Poty minutos después del accidente:
