El golf es un deporte de alto riesgo

Cuando vean mi frente y piensen que es el ojo de la sabiduría que está apareciendo, o un acné que busca entrar en el libro el guinness por su tamaño, vuelvan a pensar… no es nada de eso.

Es un tremendo chichón que me hice anoche practicando golf en el driving, sería fácil echarle la culpa a Leo o a Poty, que se encontraban presentes cuando ocurrió, pero no lo voy a hacer. Simplemente, o mejor dicho complejamente, fue un golpe autoinfringido!

Si se preguntan si fué con el palo, se equivocan… fue con la pelotita… ¡INCREÍBLE! Venía tirando bien, mejorando en cada golpe (hace unos meses, casi un año, que empecé a pegarle), pero un mal golpe y una casualidad física generaron un golpe que me noqueó.

Secuencia del golpe: Miro el campo, miro la pelotita, acomodo el cuerpo, calculo el golpe, levanto el palo, baja en péndulo, le pego a la pelotita, la pelotita pega en un caño que divide las gateras, pega en mi frente y sale disparada 50 yardas!!!!!

Realmente inverosímil pero cierto, tengo testigos… Con mi frente llego a las 50 yardas.

Como corresponde a una persona responsable fuí al médico, me hice placas y aparentemente está todo en su lugar, salvo un tremendo huevo en mi frente que se pondrá negro con los días, nada de qué preocuparse.

El golf es un deporte de alto riesgo, si, y tengo pruebas… sino miren, esta fue tomada por Poty minutos después del accidente:

sebas_golfgolpe.jpg

Stress II

El 26 de Junio escribía acerca de mi cuadro de Stress, y este martes 2 de Julio me agarró un piquito de presión.

Parece que darse cuenta no alcanza, hay que hacer algo con esto, porque el cuerpo termina mandando. Y si quiero estar bien personal y profesionalmente mejor que empiece a escucharme y cuidarme.

Por lo pronto vuelvo a teatro, encontré una escuela que me gustó y, si bien tenía que empezar ayer, como estaba recuperándome, empezaré dentro de 2 semanas.

Dieta equilibrada (bah… comer sano) y algo de ejercicio (al menos salir a caminar) son los próximos pasos.

En este momento me despido del cigarrillo, sólo eran 2 por día, que se extendían a 4 o 5 en días de festejos; a partir de hoy serán NADA por día, es un compromiso.

Doctores allá voy!!! a hacerme todos los chequeos que necesite para tener un mejor análisis de la situación.

Stress

Hoy, y después de una semana, tomé consciencia de mi estado físico (deplorable por cierto) y que se venía empeorando desde hacía por lo menos 10 días, sumando cada día una afección diferente.

Primer día dolor de espalda, fuerte, como un pinchazo que bajaba desde la nuca y se hacía un nudo a la altura del homóplato.

Después se sumaron un par de puntadas en la cabeza que surgieron de la nada; me empezaron a latir los ojos, ambos y con ritmo acompasado, que no puedo contener aunque me lo proponga.

Y desde hace un par de días vengo durmiendo muy mal, me despierto cada tres horas pensando en el trabajo, en las cosas por hacer, en los pendientes, en los resultados que no se dan, en mi ansiedad por alcanzar mis objetivos, etc, etc.

Pero hoy paré la pelota y me dije, por qué estoy sufriendo esto, si podría estar mejor, si no es un problema del trabajo sino mío, qué me pasa que me estoy dejando atrapar?

Entonces decidí conversar, abrir el juego, primero con mi esposa, después con Leo P, luego con un amigo y las conclusiones fueron fantásticas.

Surgieron preguntas como ¿por qué te agarra ahora?, si en teoría tendrías que estar un poco más relajado, trabajando con objetivos de mediano y largo plazo, en un emprendimiento 100% nuevo, con un ritmo que tengo la posibilidad de ir marcando yo mismo, con mucho apoyo interno y una excelente relación laboral en todas las direcciones imaginables?… etc, etc, en resúmen una situación podemos decir que «muy buena».

La respuesta surgió sola: ESPACIO PERSONAL DEBILITADO, caí en la cuenta que hace rato que no hacía cosas para mí, que me estaba ensimismando demasiado en el trabajo. Por ejemplo hace unos meses dejé teatro que había empezado el año pasado y con gran éxito; también hace un par de meses que no voy a pegarle a la pelotita (estadío del golf ni siquiera de principiantes), entre otros pequeños olvidos de mi mismo.

Así que dije basta, pongamos «límite» a la situación, los límites ayudan a hacer foco, a contener, a ser más intensivo en las tareas (tanto profesionales como personales), y además a tener la cabeza más conectada a multiplicidad de cosas y no obsesionada con una sola.

Veamos cómo evoluciona.