Ser honesto sorprende

Hoy vine a trabajar en tren, hacía rato que no lo hacía, y cuanto me acerqué a la ventanilla asumí que con $2 pagaría mi pasaje de ida/vuelta hasta la estación de destino, me dan $0,30 de vuelto, me pareció que estaba bien y me retiraba, en el momento que la señorita de la caja me gritaba “Señor, señor!!!” di media vuelta, y me acerqué, a lo que continuó “Me parece que le di bien el pasaje pero mal el vuelto, eran $0,70 a su favor” corrigió el error y continué.
Sorpresa y satisfacción, eso fue lo que experimenté.