El balance imperfecto: Tiempo Personal, Familia, Amigos, Trabajo y Estudio

Qué difícil es hacer que todos estos tiempos se balanceen naturalmente, no afectarlos, darles la relevancia que cada uno requiere, y mantener en calma las aguas… cosa que no hé logrado aún, o al menos mantener algunas en calma mientras sabemos que seguramente otras se agitarán.

Desde que comencé con el MBA, elección que pongo dentro del tiempo de ESTUDIO, pero que indudablemente también es parte de mi tiempo PERSONAL, sabía que tendría que limitar otras actividades… elegir es decir SI a una cosa y NO al resto de las cosas que entraban en competencia directa, fue así que mis NO cuando decidí estudiar nuevamente fueron en dos sentidos, y en ambos casos considero que fueron y son negativas temporales, por un lado le dije NO a hacer teatro, actividad que había comenzado en 2006, y que me permitió conocerme mucho más, abrir áreas de disfrute personal desconocidas y un desarrollo del espíritu que me permitió crecer un «poco mucho»; y por otro lado también le tuve que decir NO a terapia, y en este caso fue un NO que me permitió decidir mejor, es raro, porque hacía terapia desde hacía casi cinco años, y en ningún momento me había planteado dejarla, era un espacio que había aprendido a valorar y a disfrutar, pero esta vez la elección tendría que ser más profunda.

Otra posibilidad hubiera sido el SI al estudio, mantener teatro y terapia y tener que decir NO a… el Trabajo? a la Familia? a los Amigos? eso no hubiera sido posible porque estos tres tiempos son los que me sostienen, el primero económicamente, y los otros espiritualmente.

Aunque de todas maneras la realidad siempre es más contundente que la previsión y la organización, se manifiesta con su singular presencia y te determina más allá del pensamiento. Es así que de todas maneras el balance de todas las variables sigue siendo complejo; los fines de semana históricamente dedicados al tiempo PERSONAL, la FAMILIA y los AMIGOS hoy también se ven, de alguna manera, invadidos por el tiempo del ESTUDIO, y el consiguiente agite de las aguas.

De todas maneras, el tiempo es relativo (ya lo decía alguien infinitamente más sabio que yo), en un año miraré hacia atrás y habrá sido sólo un momento, mientras que el futuro se seguirá abriendo vasto y posible, y con el desafío de seguir balanceando nuevos tiempos.

Vos controlás el cambio climático. ¡CAMBIÁ!

You Control Climate Change

Es una iniciativa de la European Commissions «You Control Climate Change», en su site podrás encontrar información acerca de cómo colaborar para un mejor futuro de nuestro planeta.

Lo que plantea es que cada uno de nosotros, desde lo cotidiano, también tiene la posibilidad de afectar lo menos posible al medio ambiente. Los principios que propone son:

  • BAJÁ: Acerca del uso racional de la energía. Principalmente en equipos y electrodomésticos que utilizan gases para la calefacción o enfriamiento.
  • APAGÁ: También es con respecto al uso racional de la energía, pero más enfocado a la energía eléctrica.
  • RECICLÁ: ¿Necesita alguna explicación?
  • CAMINÁ: No es necesariamente acerca de actividad física, sino en qué se puede ahorrar o cuidar el consumo con respecto a la transportación

Aclaración: En la página van a encontrar situaciones posiblemente más acordes al nivel de vida europeo, pero las ideas en general son aplicables en todo el mundo.

Líderes naturales o formación de líderes

Como todo en la vida… ni blanco ni negro, y con todos los grises que se te ocurran.

Este último fin de semana, en el MBA, arrancamos con una de las materias blandas (como habitualmente se las denomina a las de la rama social) acerca de Liderazgo, y una de las primeras cosas que se encargó muy claramente Sandra de aclararnos es que «con 12 o 13 sesiones nadie sale siendo líder, pero vamos a intentar ver, desde el autoconocimiento, qué cosas traemos en la mochila y cuáles faltarían cargar para desarrollar actividades de liderazgo».

Una de las primeras lecturas fue un extracto del libro «Hablan los gurús» de Boyett y Boyett, donde con una ironía muy fina se desarrollan a la vez que atacan una compilación de recetas acerca de cómo lograr ser un líder.

Sobre este tema hay toneladas de discusión, pero creo que este libro puede acercarnos un enfoque interesante del cual rescato algunas ideas:

El «deseo de ser líder» y el «autoconocimiento»; la primera es acerca de quien tenga que liderar debe «querer hacerlo», es fundamental, es el primer paso; y la segunda está conectada con la parte del líder que no es aprendible o replicable y que tiene que ver con las aptitudes naturales, con su día a día, con cómo las personas desarrollan las relaciones. Un líder que intente generar relaciones laborales sin poder generarlas en su ámbito personal probablemente termine fracasando. Por eso si queremos apostar a ser líderes debemos tomar conciencia de nosotros mismos, de nuestras posibilidades y limitaciones, y allí es donde entra en juego el «autoconocimiento».

Un líder es definido por la relación con sus seguidores de buena voluntad, sin seguidores no hay liderazgo.

Según Boyett y Boyett, quien quiera ser líder, deberá cambiar la mirada tradicional del líder de la siguiente manera:

Abandonar la función de estratega y abrazar la de visionario: el líder debe ofrecer a toda la organización una visión clara de la compañía a futuro, un lugar al que llegar, una forma de actuar una visión que según Buró Nanas debe ser “un futuro realista, creíble y atractivo para la organización, una idea tan motivadora que el sólo hecho de pensarla llame a la motivación y los seguidores quieran alcanzarla.

Pasar de comandante a narrador de historias: según el psicólogo Howard Gardner las historias “son una parte fundamental de la organización”, contadas de forma correcta, actualizándolas, podrán conectar a los seguidores, motivarlos, inspirarlos y animarlos a apoyar la visión del líder.

Dejar de ser un arquitecto y convertirse en un agente de cambio y servidor de sus seguidores: según Boyett y Boyett “la gente se centra solamente en la cadena de mando y en las tareas que le han asignado, al respecto Bartlett y Ghoshal escriben ‘Los sistemas que aseguraban el control y la conformidad también inhibían la creatividad y la iniciativa’. Por eso es fundamental que el líder funcione como agente de cambio que obligue a sus seguidores a pensar y a prepararse para un futuro incierto (…) el nuevo líder se concentra menos en dirigir y controlar el comportamiento de los empleados y más en desarrollar sus capacidades de iniciativa y apoyar sus ideas. Y para esto es necesario que el líder sea un líder-servidor, orientado a las personas y su desarrollo, su meta principal es que sus seguidores se desarrollen al máximo posible.