En las últimas semanas, a raíz de conversaciones que tuve con varias personas acerca de cómo encarar algunos cambios dentro de su vida profesional, estuve pensando acerca del futuro.
Más allá que las consultas eran todas bastante diferentes, lo que noté en todos los casos fue ansiedad por el futuro, como que no había tiempo para alcanzarlo, que se escaparía si no tomaban la decisión ya… Me dió la sensación que sentían que la única oportunidad estaba pasando en ese mismo momento y que después sería tarde.
Demasiada ansiedad, por algo que desconocemos, que no existe; para mí el futuro es este minuto, aunque no creo que «este» minuto sea el que nos marcará los próximos 40 años, que justo éste sea «el minuto decisivo de la vida»? demasiada carga para este minuto. Creo que simplemente es el minuto que tengo, el que «seguro» tengo. El futuro, que como ya dije no existe, terminará siendo construido por las decisiones de cada minuto y no habrá una sola que nos haga llegar desde acá hasta allá, sino que serán todas las decisiones, las de cada minuto, y eso le quita dramatismo a una decisión puntual, ya que todas serán responsables por igual de nuestros minutos futuros.
Hace poco decidí que la vida no sería una carrera alocada, sino que la viviría como una suma de momentos que merezcan haber sido vividos, porque pensé que si me la pasaba corriendo para llegar al futuro, cuando llegue a donde creí que tenía que llegar, quizás me daría cuenta que eché a perder una buena cantidad de los minutos anteriores, y todo para alcanzar algo que duraría… cuánto?… un minuto?
Compartamos el futuro, que es el minuto de hoy, con nuestra gente, en el trabajo, en la familia, con los amigos. Compartiendo me ayudo a tomar decisiones, las cosas que surjan y queden en mi cabeza, no pasarán de allí, en cambio lo que abra a los demás se convertirá en algo mucho más claro, menos pesado, mejor vivido.
Compartir, ser paciente, vivir con humildad y buscar sabiduría, creo que son ingredientes que no pueden faltar cuando tomo decisiones, ya que el futuro me espera de cualquier manera, y me propuse aprender a vivirlo en este minuto.