¿Dónde está el futuro?

En las últimas semanas, a raíz de conversaciones que tuve con varias personas acerca de cómo encarar algunos cambios dentro de su vida profesional, estuve pensando acerca del futuro.

Más allá que las consultas eran todas bastante diferentes, lo que noté en todos los casos fue ansiedad por el futuro, como que no había tiempo para alcanzarlo, que se escaparía si no tomaban la decisión ya… Me dió la sensación que sentían que la única oportunidad estaba pasando en ese mismo momento y que después sería tarde.

Demasiada ansiedad, por algo que desconocemos, que no existe; para mí el futuro es este minuto, aunque no creo que “este” minuto sea el que nos marcará los próximos 40 años, que justo éste sea “el minuto decisivo de la vida”? demasiada carga para este minuto. Creo que simplemente es el minuto que tengo, el que “seguro” tengo. El futuro, que como ya dije no existe, terminará siendo construido por las decisiones de cada minuto y no habrá una sola que nos haga llegar desde acá hasta allá, sino que serán todas las decisiones, las de cada minuto, y eso le quita dramatismo a una decisión puntual, ya que todas serán responsables por igual de nuestros minutos futuros.

Hace poco decidí que la vida no sería una carrera alocada, sino que la viviría como una suma de momentos que merezcan haber sido vividos, porque pensé que si me la pasaba corriendo para llegar al futuro, cuando llegue a donde creí que tenía que llegar, quizás me daría cuenta que eché a perder una buena cantidad de los minutos anteriores, y todo para alcanzar algo que duraría… cuánto?… un minuto?

Compartamos el futuro, que es el minuto de hoy, con nuestra gente, en el trabajo, en la familia, con los amigos. Compartiendo me ayudo a tomar decisiones, las cosas que surjan y queden en mi cabeza, no pasarán de allí, en cambio lo que abra a los demás se convertirá en algo mucho más claro, menos pesado, mejor vivido.

Compartir, ser paciente, vivir con humildad y buscar sabiduría, creo que son ingredientes que no pueden faltar cuando tomo decisiones, ya que el futuro me espera de cualquier manera, y me propuse aprender a vivirlo en este minuto.

Anuncios

5 comentarios sobre “¿Dónde está el futuro?

  1. Tienes mucha razón sólo que a mi pensar te falto mencionar que si hace falta tener un Plan de Vida; ya que un Plan de Vida es como hacer un Paro en una travesía a Pie, subirte a la cima o al árbol más alto para poder divisar el lugar a donde quieres llegar; y después sí….ponerle todo el entusiasmo por llegar. Todo el tiempo pidiendo a Dios nos ayude.

  2. Un sabio dijo “No temas ir despacio, teme no avanzar.” es una frase que llevo conmigo desde hace tiempo y me consuela en esos momentos en que la ansiedad me tapa.
    Gracias por compartir tu oreja y tus pensamientos.

  3. Es muy cierto lo que decis, pero… Nunca tuviste la sensacion que tomabas en camino luego de pensarlo, masticarlo, volver a pensarlo pero nada de lo planeado llegaba al objetivo? A mi me paso y realmente siento mucha ansiedad por mi futuro. El futuro es una fantasia que te permite saber que caminos elegir hoy, es el plano que despues el arquitecto transforma en realidad. La realidad pais, la realidad sociedad en la que vivimos hace que si hoy no estas donde te planeaste te sientas impaciente, sientas que el futuro es hoy. Que suerte que pienses como pensas, significa que vas por el camino correcto

  4. Gracias.
    La verdad con 21 años estoy todo el tiempo pensando en el futuro, que con la edad que tengo para querer ser lo que quiero deberia ya estar en….. o hacer….. y es buen punto tomar como que una decision presente no me va a marcar los proximos 40 años.
    Nuevamente gracias, me creaste reflexion en un momento de muchas decisiones

  5. Gracias por los comentarios a todos… Chema y Martín es muy cierto lo del plan de vida o lo del futuro como fantasía para elegir los caminos hoy, aunque, si bien sé qué quiero para mi vida y la de mi familia, no quiero pre-determinar qué caminos voy a tomar para llegar, porque eso realmente no lo sé y posiblemente me frustraría mucho.
    Por ejemplo, si creyendo que debería tomar el camino C para llegar de A hasta B, y trabajo denodadamente para tomar el camino C, y luego ese camino es inalcanzable, me generaría una frustración innecesaria, porque podría llegar a pensar “¿y ahora… qué pasa? ¿no voy a poder llegar?” No, no creo en eso, creo que hay miles de caminos, están los conocidos y los desconocidos, eso lo voy viendo a cada instante, en cada minuto, sé cuál es el horizonte de mi vida y hacia allá me dirijo, los caminos serán muchos y variados, habrá atajos y puentes, pero también sé que deberé vadear rios y sortear quebradas… Por eso sé que mis decisiones de cada minuto son pequeños caminos, que no son únicos, para alcanzar mi horizonte personal, que al fin y al cabo es el que me marca el sentido.
    Gracias a todos por sus reflexiones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s